
Jochen Rindt con su Lotus-Ford logró en 1970 una victoria que no era esperada por nadie: Brabham se salía en la última curva y el piloto austríaco Rindt conseguía ganar. El desenlace final cogió de improvisto hasta al director de carrera, que no bajó la bandera a cuadros al paso del vencedor.
La carrera de 1982 se encuentra entre los finales más sorprendentes de un gran premio. Hasta cinco pilotos lograron liderar la carrera en las últimas tres vueltas. Alain Prost lideraba la carrera pero tuvo un accidente a falta de tres vueltas para el final, con lo que Ricardo Patrese se puso primero. Pero en la vuelta 74 hizo un trompo saliéndose y cediendo el primer puesto a Didier Pironi. Sin embargo a falta de una vuelta, en la 75, su motor Ferrari se rompió. Derek Daly y Andrea de Cesaris comandaron la carrera pero de Cesaris se quedó sin gasolina y Derek Daly tuvo un accidente que devolvió el liderato y posterior victoria a Ricardo Patrese.
El año 1984 nos dejaba una de las carreras más apasionantes que se han visto jamás con la lluvia, un joven Ayrton Senna y Mónaco de principales protagonistas.
Senna, que aún no era muy conocido, remontó varias posiciones con su Toleran-Hart. En la vuelta 30, el piloto brasileño marchaba en segunda posición cinco segundos por detrás de Alain Prost, al cual venía recortando más de cuatro segundos por vuelta. Sin embargo los comisarios decidieron que en la vuelta 31 se terminaría el Gran Premio, otorgando a los pilotos la mitad de los puntos. Senna se mostró en desacuerdo con esta medida, sabedor de que, de haber durado una o dos vueltas más, habría adelantado a Prost y ganado la carrera.
En cualquier caso, la maravillosa exhibición bajo el aguacero que azotó Montecarlo, permitió a Ayrton Senna demostrar todo su valor y perfilarse como el campeón futuro que luego fue.
Años más tarde sería el propio Senna quien batiera el récord de mayor número de victorias en Mónaco, con seis.
Schumacher tras su retirada había obtenido cinco victorias, como Graham Hill y una más que Alain Prost. Las cinco victorias de Graham Hill le hicieron ganarse el apodo de “Rey de Mónaco”. Estos datos demuestran Mónaco siempre ha sido un circuito que ha premiado el mejor estilo de conducción.

Fernando Alonso logró entrar en la historia de este circuito ganando las carreras de 2006 y 2007. En la calificación de la temporada 2006, Michael Schumacher tenía la Pole provisional y a falta de una vuelta para terminar la sesión paró su coche a la salida de la curva Rascasse, entorpeciendo la vuelta que venía haciendo Fernando Alonso. El piloto asturiano salió perjudicado de la maniobra de Schumacher y no pudo batir su tiempo. Sin embargo, la FIA sancionó al alemán, que tuvo que salir desde la última posición, quedando así la Pole Position para Fernando Alonso.


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