La persecución, más allá de su implicación o no en el Crashgate, que sufrió el italiano acabó con su expulsión inmediata y de por vida de la Fórmula 1. Poco antes de ceder su puesto como presidente de la FIA a Jean Todt, Max Mosley consiguió quitarse de en medio al peor grano que tenía el máximo organismo.
Esta sanción para Flavio Briatore sonaba desproporcionada en comparación con las recibidas por Pat Symonds y sobre todo por la que recibió Nelsinho Piquet, y como era de esperar el italiano contraatacó.
El pasado mes de octubre, Briatore demandó a la FIA por su sanción en un Tribunal de París, demanda admitida a trámite, Braitore solicitó que fuese revocada su sanción y una indemnización de 1 millón de euros.
El caso es que durante la sesión final, Flavio Briatore no tuvo el derecho para defenderse, algo básico en cualquier proceso “judicial”. Además, por parte del italiano se alega que la decisión no fue tomada por un juez imparcial, ya que fue la misma FIA quien sancionó.
En resumen, Briatore tiene todas las de ganar. El próximo 5 de enero, se sabrá la decisión y es más que probable que el ex-director de Renautl F1 reciba por adelantado su regalo de reyes.
ViaRacingpasion.

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